¡No es justo!

Caminaba con una de mis alumnas que tiene 10 años cuando ella me expresó que no le parecía justo que su compañero se hubiera metido dos veces a la alberca y ella solamente lo hubiera hecho una vez ese día.  Lo que la pequeña no esperaba era mi respuesta, después de pensarlo unos segundos le dije: ¿ sabes nadie tiene una experiencia igual en la vida que otra persona?  Tu compañero en este momento no está aquí. 

Te puedes pasar la vida comparandote con el otro, sin tomar tu propia experiencia de vida o disfrutar lo que te toca vivir a ti, que nadie más lo puede vivir.  La niña lo comprendió y no se volvio a comparar. Asentir a lo que viene es fluir con la vida, tomando lo que si está disponible para nosotros.

¿Considerando divorciarte o en proceso? Está reflexión te puede ampliar la mirada. Carta para mi primer hombre:

  Yo soy tu primera mujer, la mujer con la que viviste ese gran amor, aquella con la que quisiste casarte y después tener hijos. 
Hoy que hemos decidido que el matrimonio ha terminado, sé profundamente que ese amor que existió entre nosotros permanece y está presente en nuestros hijos, hagas lo que hagas serás para ellos el hombre más importante de sus vidas. Ser su padre es algo que nadie te podrá quitar. 

En está ocasión no quiero hablar de ellos, yo haré todo en nombre de los dos para que sean felices, no lo dudes. Sin embargo ahora quiero hablar de mi, tu primera mujer, se que si lo nuestro se acabó es una responsabilidad compartida, yo no pude llenar tus vacíos ni tu los míos, a lo mejor ese fue el asunto, los dos nos dedicamos a intentar hacer feliz al otro y no a curar nuestras propias heridas, buscamos en la pareja lo que no queríamos acercarnos a tomar de mamá. 

Yo no te vi por ver mis asuntos con mis padres y tu no me viste por ver tus asuntos con los tuyos. Y así nos fuimos alejando sin ya juntar nuestras miradas.

 Ahora ya estamos tan lejos que parece que lo mejor es alejarnos, aunque nunca será por completo porque en nuestros hijos siempre estaremos juntos. Nos toca darles ese permiso, de estar juntos en su corazón.

 Yo se que reconocerás por siempre en tu alma que yo soy tu primera mujer y te pido que consideres esto en tus actos futuros como lo haré yo.

 Lo mejor es que los dos seamos felices y como en el alma no hay manera de separarnos es mejor que aún en la distancia cuidemos la dignidad del otro. Si en el matrimonio no pude respetar tus espacios y reconocer tus éxitos, ahora si quiero ser feliz, necesitaré hacerlo y si tú en el matrimonio no pudiste mostrarte considerado con mis necesidades, ahora necesitaras hacerlo a la distancia. 

El divorcio es una separación corporal que soló se volverá una solución si en el fondo trabajamos en conjunto para ser felices cada quién por su lado.

¡Ser feliz!

 

Los tres elementos que requerimos equilibrar en nuestra vida son: afecto, libertad y límites. Ser feliz es mantener un sano balance, ahora reflexionarémos al respecto.

LIBERTAD

Nuestra libertad comienza con nuestra concepción, ese momento mágico que originó nuestra existencia, ese hecho que se dio en circunstancias perfectas y que fue exitoso.

Al mirar nuestro inicio lo que requerimos hacer es reconocer, reconocer que el actor principal de este acto extraordinario es nuestro padre, sin él sería  imposible que estuviéramos con vida. Y un instante fue suficiente,  ese instante lo ha hecho a él, el hombre más importante  para nosotros por siempre, sin importar lo que haya pasado minutos, días o años después.

Reconocer que este acto fue justo como se requirió, nos da la posibilidad de tomar nuestra libertad con la explosión y fuerza inherente.

En el momento que nosotros volteamos al pasado y retenemos nuestra mirada allí, intentando juzgar las circunstancias en que se dio nuestra concepción, perdemos toda nuestra libertad. Porque si en un inicio no fue perfecto quiere decir que nosotros no somos perfectos como somos, perdemos la libertad de ser.

  • Si lo consideramos inadecuado,  no nos consideraremos adecuados perdiendo la libertad de pertenecer.
  • Si lo consideramos demasiado rápido, nos consideraremos atrabancados, perdiendo la libertad de actuar contextualmente.
  •  Si lo consideramos un acto sin disfrute perdemos la libertad de disfrutar.
  • Si lo consideramos un acto callado perdemos la libertad de expresar.
  • Si lo consideramos injusto perdemos la libertad de sentirnos justamente tratados.

La libertad es nuestra capacidad de sentirnos valiosos y talentosos para contribuir a nuestro contexto. Es importante para nuestra felicidad porque es el elemento que nos posibilita  sentirnos satisfechos, exitosos y en paz. Nos permite motrar pasión por la vida.

AFECTO

Nuestra capacidad de sentirnos plenos empieza con nuestra madre. Esta impronta a nivel corporal se imprime en el nacimiento, que es el segundo momento más  importante de nuestra existencia y se reafirma en los primeros años de vida.

Es una sensación de bien-estar , de ser feliz sin razón por el hecho de recibir y dar afecto de manera sencilla. Si el proceso de nacimiento fue difícil, prolongado, riesgoso o intempestuoso puede impactar a nivel sensorial en nuestra capacidad de dar o recibir afecto. Se requiere sanar este vínculo con la madre.

Otra vez si volteamos a este momento con juicio, sin reconocer la grandeza de nuestra madre al darnos la vida, perderemos la posibilidad de tomar el afecto que esto conlleva, nuestro nacimiento es un momento perfecto sin importar si después se pudo quedar o no, ser feliz es reconocer que todo salió bien.

Es dejarle su dolor para poder tomar su afecto. Las madres muchas veces no pueden estar totalmente disponibles por su propia historia y hacen un gran esfuezo para traernos a la vida  y allí  radica su grandeza.

El afecto es nuestra capacidad de ser feliz en la vida cotidiana, de valorar lo que las personas nos dan emocionalmente y recibirlo. Es nuestra capacidad de mantener intimidad, de estar para el otro y con el otro. Sanar nuestro vínculo con mamá favorece nuestra relación amorosa con todos los que nos rodean.

LÍMITES

La felicidad depende de tomar decisiones adecuadas dentro de nuestro contexto. Para poder  responder  a cada situación,  es decir ser responsables. Para ser responsables necesitamos ubicarnos correctamente en nuestro espacio-tiempo, estar conectados con nosotros mismos.

Muchas veces por amor ciego nos extralimitamos poniéndonos por encima de nuestros padres y después por encima de todo aquel que represente autoridad. Nos ponemos en el lugar de nuestros abuelos, pretendemos cuidar de nuestros padres y en el fondo esto nos da una sensación total de inseguridad, por lo que nos podemos a la defensiva fácilmente.

Creernos más importantes o menos importantes nos hace temerarios o cobardes. Regresar a nuestro lugar nos regresa la entereza y desde allí podemos tomar nuestro propio destino con un respeto profundo por lo que fue antes de nosotros, por nuestros ancestros y haciendo lo propia por las siguientes generaciones

En conclusión:

Ser felices, es ser libres teniendo claramente la capacidad de dar y recibir afecto dentro de nuestro contexto.

Estar, ser y hacer… Felices 😃

 

Comprendiendo a profundidad las tres variables de la felicidad:

  • AFECTO es cuestión de ESTAR:

La madre lo es todo, lo único que requiere un bebé recién nacido es tomar a su madre para garantizar su sobre vivencia, así un adulto lo único que requiere para ESTAR bien y conservar la vida, es a su madre.La depresión es una sensación de falta de bienestar, es decir una falta de madre. Sin madre no hay la posibilidad de sentirse bien. 

Cuando te falta afecto y tienes el fluir de la vida obstruido por no poder tomar de mamá, puedes sentir una profunda soledad, muchas veces esto se debe a circunstancias difíciles en el nacimiento o en la primera infancia. El costo en las relaciones puede ser alto, a nadie le gusta consistentemente estar con otro que se siente mal todo el tiempo. Como una persona en este contexto se puede llegar a sentir molesto o enojado, la gente puede tener sus reservas y por lo tanto no lograr acercarse. 

 Sin mamá y con este dolor que se refleja en la actitud mencionada anteriormente, no hay posibilidad de conservar a la pareja o en muchos casos de lograr la maternidad.

Para cuidar a los más pequeños como padre o madre, se requiere tener a mamá el corazón, de otra manera es sencillamente imposible.

Una razón por la que se puede subir de peso es por buscar a mamá en la comida, querer tomar el afecto alimentándose de otra fuente que no es mamá y por lo tanto no conseguir sentirse satisfecho.

Muchos terapeutas o psicólogos buscan resolver esa falta de afecto al estudiar su licenciatura. 

Y los más afortunados se dan cuenta que: Tomar afecto significa ESTAR feliz sin razón, sólo porque se tiene a mamá en el corazón. 

  • LIBERTAD es cuestión de poder SER:

Para SER se requiere un acto de amor inicial, este se da en la concepción, es el acto donde el padre es imprescindible. La libertad comienza por reconocer que se ES igual que ES papá. 

Las personas que cometen actos ilegales es porque han perdido al padre, no conocen la libertad y piensan que ir en contra de la ley los hará libres. En ese camino logran lo que resisten con tanta fuerza y pueden terminar perdiendo su libertad por completo. En está misma linea muchos abogados estudian leyes porque no pueden tomar a su padre y quieren garantizarse conservar la poca libertad que creen poseer. 

La solución para un preso o para un abogado es recuperar a su padre y así poder recuperar su libertad real. ¿Te sientes preso? Tu libertad esta en tomar a tu padre sin juicio. 

La falta de libertad afecta al matrimonio, sobre todo si la mujer no sabe tomar su libertad y por lo tanto quiere quitársela al hombre, el hombre difícilmente se quedará con una mujer que no respete su SER, su espacio o que no reconozca sus éxitos. 

Y si es el hombre es quien no da libertad a la mujer, la mujer no podrá mostrarse tal cual ES por lo que no sentirá que son consideradas sus necesidades y se dará el desequilibrio. Un gran desequilibrio lleva necesariamente a un rompimiento.

 A nadie le gusta vivir en una cárcel. Los hijos que no tienen libertad de ir al padre se alejaran del sistema familiar para poder tomarlo de la manera que fuese, en esa búsqueda el riesgo es que en el camino encuentren la adicción a la comida, al alcohol o a las drogas como sustituto y piensen que de esa manera pueden tomar su libertad, volviéndose adictos, para perder su libertad en muchos casos para siempre.  

Tomar tu libertad es encontrar tu pasión por vivir, eso que te realiza y te hace ser tu en todo momento. 

  • LÍMITES es cuestión de HACER lo que toca ahora, en este contexto:

Cuando quieres hacer más de lo que te corresponde, la frase para recuperar tu lugar es: yo me mantengo por debajo. 

Cuando te sales de tu lugar y quieres cuidar a tus padres, te mantienes siempre con una actitud infantil, sólo un niño puede tener la ilusión de lograr esa tarea en su fantasía, alguien que se cree muy grande y por lo tanto se pone sobre los demás, es un adulto que es percibido soberbio por los otros, ya que se arroga una misión que no le corresponde y no es posible cumplir. En esa posición la vida es una constante insatisfacción

El movimiento es tomar a los cuatro abuelos en el corazón, regresando a tu lugar de pequeño, sin juicio al pasado. Si estás volteado hacia el pasado no existe el presente, si se cuida de los padres se piensa que ya no se requiere HACER otra tarea. 

Está actitud pasivo-agresiva puede afectar principalmente el área laboral porque en lugar de hacer lo que corresponde como colaborador y cumplir con la tarea asignada de cara a los clientes, el colaborador asume la misión de cuidar a sus jefes o a la empresa y se sorprende cuando pierde el trabajo por no haber hecho eso para lo que fue contratado. 

Al no poder conservar su trabajo o ser percibido como un adulto poco confiable, porque no puede aportar consistentemente lo que le corresponde en casa, le puede traer dificultades en el hogar a su vez.

Recuperar los límites es hacer lo que corresponde cuando corresponde para poder celebrar la satisfacción y el éxito en el trabajo realizado.

Conclusion:

Ahora de lo que se trata es de Estar felices, de Ser felices y de Hacerlo felices.

Explicándole el género a los niños.

  He observado que cada vez más se nos olvida a los grandes que son tan sólo niños y los tratamos como adultos, esperamos que se comporten mejor que un adulto, que aprendan rápido, que no jueguen, que no se muevan, que no tengan necesidades. ¡Qué difícil es para ellos adaptarse tan rápido como los grandes esperamos!
 Estamos subiendo su nivel de ansiedad porque es difícil que llenen nuestras expectativas y depués nos evaluamos a través de su comportamiento. Las calificaciones son nuestras y no de ellos, sus errores son nuestros no de ellos y en el caso contrario, también se da que no volteamos a mirarlos para no sentir que no lo hemos hecho bien. 

¿Cuánto tiempo dedicamos para explicarles lo que para nosotros parece obvio? Nos olvidamos de que ellos no llevan tanto en el mundo como nosotros y de que hasta para nosotros este mundo no es siempre comprensible. ¿Les explicamos sobre qué es ser hombre o mujer?

Los niños siempre son maravillosos, si los vemos con detenimiento es increíble como aprenden a caminar, a hablar, como opinan, lo que sueñan, lo que imaginan, lo que inventan. En esta pedagogía de la escasez, cuando los vemos no miramos lo que son, muchas veces nos enfocamos sólo en lo que no son, en eso que les falta o nos parece inapropiado. 

Hoy tuve una reunión para reflexionar sobre lo que es ser hombre y sobre lo que es ser mujer, lo he hecho muchas veces antes con diferentes públicos pero en esta ocasión fue muy diferente lo hice con dos niños y dos niñas de siete años de edad, sigo fascinada de su frescura. 

Me di cuenta que en nuestra mentalidad actual creemos que con declarar que todos somos iguales nuestra especie se va a alinear y mágicamente vamos a evolucionar en rasgos físicos y psicológicos, es decir que en cien años, considerando que para la historia es un abrir y cerrar de ojos, las mujeres y los hombres nos comportaríamos, sentiríamos y pensaríamos igual. 

Hoy fue evidente la necesidad física de los niños, no se dejaron de mover y yo me los puede imaginar cómo grandes cazadores en el inicio de la humanidad,  pasando por grandes guerreros en la edad antigua o como grandes deportistas en la vida moderna. Los niños expresaban con una gran sonrisa que les encantaba pelear el uno con el otro, haciendo referencia a sus juegos físicos, sin ninguna conotación emocional como la que le damos las mujeres a la misma palabra “pelear”. 

Las niñas no podían creer lo que escuchaban, por primera vez los observaban sin juicio y se percataban que pensaban muy diferente. Les explique a los niños que a nosotras no nos gustaba ni necesitábamos el contacto físico constante o duro, lo cual les pareció un tanto extraño a los varones, que para nosotras el hablar era lo equivalente. Les pedí que por lo tanto se contuvieran un poco en el contacto físico cuando estuvieran con las niñas y las niñas comprendieron que está manera de comportarse de los niños es completamente normal.

Para nosotros los adultos esa clase básica y evidente parece no quedar clara tampoco, las mujeres no comprendemos muchas veces que el territorio y el espacio físico es muy importante para los varones, su tele, su control remoto, su coche,etc. Los hombres aman sentirse respetados y mirados en sus victorias diarias. Y ellos no reconocen que el espacio emocional es tan importante para las mujeres las mujeres aman el ser escuchadas, reconocidas, consideradas. Somos maravillosamente diferentes.

Las preguntas que nos toca contestar a nosotros los adultos con el fin de  lograr el alto al fuego entre géneros son: 

  • ¿Cómo usar esa energía de los pequeños varones y canalizarla en este contexto sedentario?
  • ¿Cómo enseñarles a comunicarse unos con otros? 
  • ¿Cómo enseñarles a las niñas y a los niños que en la diferencia  está la riqueza? 

Ese es nuestro reto como padres y maestros, ahora no estamos seguros si usaran las otras habilidades y competencias que vienen en los programas de estudio, pero que convivirán con el otro género el resto de sus vidas es una certeza.

Ver el mundo a través de los ojos de un niño menor de 10 años…

 

La mirada de un adulto es muy diferente a la mirada de un niño.

  • Cuando para los adultos una agresión significa venganza, para un niño es un grito para recibir afecto.
  • Cuando para un adulto la rebeldía es algo que se requiere corregir, para un niño es una manera de hacerle notar al mundo que requiere respeto.
  • Cuando para un adulto es un robo para el niño es tomar un pedazo de quien más quiere para tenerlo cerca.
  • Cuando para el adulto la noche es para dormir para un niño la noche es para temer o para soñar, para estar cerca de mamá.
  • Cuando para un adulto hacerles las cosas al niño es una muestra de afecto, para un niño puede ser perder la posibilidad de probar sus nuevas habilidades.
  • Cuando para un adulto el juego es una pérdida de tiempo para un niño es su forma de apropiarse del mundo.
  • Cuando para un adulto cada expresión sexual tiene un significado muy concreto y vívido  para un niño casi siempre significa mucho menos.
  • Cuando para un adulto todo se trata de agradar y encajar en el mundo,  para un niño todo se trata de agradar a sus padres y ser incluidos por su familia cercana.
  • Cuando para un adulto decir no quiero verte más, significa para siempre,  para un niño no jugar con otro niño es tan sólo su manera de auto afirmarse y es por 10 minutos.
  • Cuando para un adulto es muy importante la opinión de su jefe para un niño lo es la opinión de su maestra.
  • Cuando para un adulto concentrarse en su trabajo es difícil  si tiene dificultades en casa para un niño puede ser imposible concentrarse en clase.
  • Cuando un adulto busca la aprobación, apoyo y afecto en su pareja,  para un niño esa  sensación viene del padre del sexo opuesto, una niña buscará la mirada de papá y un niño la de mamá. 
  • Cuando para un adulto los fines de semana son para descansar para un niño son para jugar con mamá y con papá.
  • Cuando para un adulto es difícil ser productivo en la empresa si su familia no está de acuerdo con que él trabaje allí, para un niño es difícil ser productivo en la escuela cuando sus padres no están seguros de que sea su mejor decisión.
  • Cuando un adulto necesita muchas cosas para ser feliz, un niño con tener seguro el afecto de sus padres y clara la pertenencia a la familia es suficiente.

Juzgar el mundo de los niños desde la mirada de los adultos es inmiscuirnos en un contexto del que tenemos muy pocos recuerdos.