Un modelo nuevo:

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Cuando mi hijo tenía 5 años me di cuenta que los modelos educativos a nivel primaria llevaban a los niños a una presión sin objetivo claro, bajo creencias que habíamos asumido como reales, a una versión de éxito donde había ganadores y perdedores, había padres buenos y padres malos, niños que se adaptan a un sistema y niños que requieren terapia para adaptarse al mismo, llevando diferentes etiquetas y diagnósticos.

Se juzgaban a los padres cuyos hijos tenían personalidades que no encajaban en el sistema y se les responsabilizaba por que sus hijos no se sentaran en clase, hablarán con sus compañeros o no aprendieran de la misma manera de los demás. Los papás empezaban un viacrusis primero el terapeuta de lenguaje para que el niño pueda producir el fonema /r/, después con un psicólogo que exige la escuela, para que los niños se comporten en la escuela, muchas veces aseguran que los niños tienen TDAH, pueden después pasar a un paidopsiquiatra.
Otros niños sobreviven al sistema rebelándose, defendiéndose, atacando, compitiendo, a estos niños se les ha etiquetado con trastorno de oposición desafiante cuando está defensa la hacen ante el adulto, o de bullies cuando lo hacen con sus compañeros a los que llaman failures o fracasados. Otros chicos se adaptan asimilando la presión y la auto exigencia, ellos se adaptan al deber ser también perdiendo la conexión con su alma.
Una infancia como una carrera por estar preparados para el futuro, para poder más que todos y ganar. Un futuro con situaciones que no podemos prever, planes y programas que se cumplen con contenidos que corresponden a otro contexto y que tampoco se aprenderán, sólo se verán y a lo sumo se memorizaran para el examen.
¿Y si la escuela respondiera a las necesidades de este siglo y no estuviera atascada en el siglo XIX cómo sería?
¿Cómo enseñarles a convivir para que un futuro puedan hacerlo con su pareja, sus hijos y su equipo de trabajo?
¿ Cómo pueden aprender a usar y discernir entre el mar de información?
¿Cómo respetar los talentos naturales de los niños y favorecerlos?
Un modelo donde todos pertenecen siendo una contribución tal y como son.
¡Es un reto para nosotros crear un nuevo modelo, TALEMTED nació de esta necesidad!

Soy el mejor

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En el sistema vigente nos han vendido la idea de que ser el mejor es la meta, salir en el cuadro de honor, eso significa que tendremos un futuro brillante asegurado. Este paradigma incluye, en la parte no dicha, que los otros alumnos que no salen en el cuadro de honor, no son lo suficientemente buenos y muchas veces los “mejores” alumnos se los hacen saber de distintas maneras, también las maestras lo hacen y en la mayoría de los casos también lo hacen los padres de familia.

Este es un paradigma ganar-perder donde sólo puede haber un ganador, en inglés se utiliza el término looser para los chicos que no son los mejores académicame o en los deportes. Se merma la autoconfianza de los chicos por igual, en el caso de los perdedores es obvio que se sienten poco capaces para realizar las tareas, por lo que se defenderán o no lo intentarán, pero en este paradigma tampoco ganan los que demuestran ser “mejores” porque siempre tienen el miedo de fallar y ser considerados como parte de los perdedores. Es un paradigma muy desgastante para todos porque si los papás no logran que sus hijos cuadren en los standards, ellos a su vez no se sienten buenos padres y muchas veces discuten con los maestros asegurando que ellos son los culpables de que el niño no logre ser de los mejores en su salón. Es un paradigma paradójico donde todos pierden buscando ganar.
En este paradigma creamos un mundo hostil para los pequeños, ya no se tienen que defender de leones o lobos, ahora se tienen que defender del que está a un lado, su confianza en el entorno desaparece, gran parte de su energía la usan para sobrevivir y memorizan o usan diferentes estrategias para sacar una buena calificación en el examen o verse inteligentes, esto último no se acerca ni un poco a lo que significa el término aprender.

Esto no queda olvidado en la vida adulta, sino queda tatuado, al llegar al área laboral muchos dicen que no saben nada porque no aprendieron sólo compitieron por una calificación con sus compañeros, calificación que ahora no vale nada. Otros compiten con sus compañeros del área laboral y se dice que no saben trabajar en equipo. O ni lo intentan manteniendo un perfil bajo y cambiando constantemente de espacio creyendo que es un asunto de la empresa.

Este paradigma ganar-perder también impacta en la relación de pareja, ¿te puedes imaginar cómo?, compitiendo con el otro es imposible tener una relación simétrica, es decir considerarte igualmente valioso, y empiezas a demostrar que eres mejor que el otro, mejor profesionista, mejor padre, mejor pareja, etc. O te neutralizas pensando que no eres lo suficientemente bueno y el otro que si lo es tiene que cargar contigo.

Necesitamos recordar la esencia de la enseñanza, las primeras escuelas en las tribus, si así podemos llamarles, nacieron para desarrollar los talentos natos de los niños así como las habilidades básicas requeridas para cuidarse e integrarse exitosamente a su comunidad, con la finalidad de ser enriquecida cuando cada miembro pudiera contribuir con lo propio. Era un paradigma ganar-ganar como lo planteas Steven Covey, en este paradigma diferente los alumnos contribuyen a su aprendizaje y al de sus compañeros, los maestros están para crear situaciones de aprendizaje y para mediar entre las relaciones existentes en el aula, apoyando a solucionar los conflictos que aparezcan como una oportunidad de aprendizaje, considerando que una solución sistémica es donde todos quedan bien. Cuando esto se logra también en casa porque los adultos también contribuyen a crear este ambiente de confianza, los niños viven en un mundo mágico donde aprender es muy sencillo. Cuando crecen con estas comprensiones son adultos capaces de crear relaciones interdependientes, son personas que pueden contribuir con lo que son a su comunidad por lo tanto son muy apreciados en la misma y las ganancias económicas se dan como consecuencia.

Ser el mejor es ser tú mismo y contribuir a los demás desde tu lugar.

Los límites

Reconocer los límites, seguir los límites y poner límites es de lo más difícil en la vida. Pensamos que no reconocer los límites nos da mayor libertad cuando en realidad nos vuelve rebeldes y disminuye nuestra fuerza. Seguir los límites nos permite movernos libremente en nuestro espacio, sin invadir el espacio de los demás con respeto total a los diferentes contextos. 

Poner límites significa ser constante e informar al otro que eso que hizo o quiere hacer está fuera de lugar y por lo tanto afecta a los demás. 

Poner límites se hace de la manera más tranquila posible pero a la vez muy firme, si repruebas al poner límites es porque ni siquiera vez al otro y no le indicas que lo que hace es inseguro lo puede poner en riesgo, lo dejas desamparado de cara al contexto.

 Si tienes una calificación media significa que esperas que lo que para ti es obviamente un límite lo sea así de claro para la otra persona y cuando te das cuenta de que no es así y ha hecho algo que te lastima se lo haces saber de forma abrupta o te retiras sin decir nada jurando que jamás confiaras en esa persona de nuevo. 

Si tienes una buena calificación significa que casi siempre pones límites claros y que hay un asunto que te frustra o te hace enojar haciendo que cuando se presenté pierdas los estribos. 

Cuando se ponen los límites claros y correspondientes las personas a tu alrededor también obtienen claridad y seguridad, en un principio puede ser muy incómodo sin embargo es totalmente necesario para que los niños aseguren su pertenencia y la comunidad se viva como una comunidad en armonía. Y lo que he aprendido es que es mucho mejor hacerloinmediatamente  de manera franca y tranquila haciéndole al otro ver las consecuencias de sus actos, poner límites es ser constante y congruente paso a paso. 

¿Vives en la abundancia o en la escasez?  

Todos los días sale algo nuevo en las tiendas, algo tecnológico, la ropa de la nueva temporada de 100 diferentes marcas, te bombardea la televisión sobre nuevas experiencias que tienes que vivir, conocer tantos rincones del mundo, un auto nuevo que comprar, tantos restaurantes que probar, parece que el dinero nunca va alcanzar, sientes que en todo momento te falta tiempo para estar con, para comprar o para hacer…

A este paso es difícil reconocer que tenemos lo suficiente, siempre nos vemos molestos por lo que nos falta y muchas veces expresamos esa gran frustración en forma de queja. Lo contrario de la queja es el agradecimiento. Me doy cuenta que cuando siento que mi vida no da para obtener o abarcar cada experiencia que me parece interesante me da rabia, puede hacerte sentir frustración o hasta envidia. 

¿Pero realmente eso te haría feliz? Lo que más paz me da es reconocer que esa experiencia está destinada a otra persona, a otra familia u a otra institución. Y mis experiencias sólo están disponibles para mi y puedo tomar las mías agradecerlas en lo más profundo de mi corazón, así soy feliz con lo que tengo. 

Y recuerdo el profundo aprendizaje que me dieron mis alumnos de 11 años, cuando reflexionábamos sobre la posibilidad de cumplir un sueño de ser ricos,  pero como nuestro sueño no era egoísta deseamos que todos los mexicanos  también fueran ricos y pudiéramos  comprar todo lo que quisiéramos, un niño dijo: ¡Nos acabaríamos el planeta en un mes ! Y otro dijo: manejar el dinero es usarlo para lo que necesitamos, que no es lo mismo que usarlo para todo lo que deseamos y no requerimos. 

Conclusión: seguro que si estás leyendo esto tienes más de lo que necesitas y agradecerlo te hará más feliz, viviendo en la abundancia. 

Ser mamá

La experiencia de la maternidad es algo indescriptible, cuando veo las fotos de mis pequeños el corazón se llena y me doy cuenta de esa maravillosa sonrisa que llevo en el rostro al estar con ellos.

 Ser mamá es pertenecerle de por vida a dos pequeños sin pretender que ellos me pertenezcan porque son mi contribución como madre a la comunidad. La maravilla de trasmitir la vida es exclusivo de nosotras las mujeres. Recordar cada minuto al cuidado de nuestros hijos es un disfrute especial. 

La llegada de un nuevo ser a la familia es un gran regocijo para todos ya sea un hijo de gestación o adoptivo. Yo me preguntaba ¿será  la misma felicidad ? Ahora se que sí, mi sonrisa lo delata. Con mis dos hijos tengo la misma cara de satisfacción. 

Hoy quiero agradecer a la vida tener el privilegio de ser madre de dos formas diferentes. Agradecer a la madre biológica de mi hija por hacer posible para mi pequeña y para mí conocernos, agradecerle por darle la vida y darle esa libertad de liberarse de sus implicaciones para crear una historia con nosotros su familia.

 Ahora este 10 de mayo celebraé por ella y por mi, porque ser madre es lo mejor que le puede pasar a una mujer. Como lo saben mi madre, mis abuelas y ahora lo sé yo. 

¡Feliz día de las madres!

¿Sabes ser buena pareja?

Mantener una buena relación de pareja por muchos años es un arte, he escuchado  mucho cuando preguntó que quiere alguien en un trabajo terapéutico la misma respuesta, quieren estabilidad. 

¿Cómo lograr una pareja estable? ¿ Para qué sirve en la cotidianidad esa estabilidad? Lograr una relación que dure, sea confiable y se disfrute parece no ser lo común ahora.

 En estos tiempos la mayoría ha logrado comprender que tener estudios y hacer el esfuerzo que esto conlleva ( desveladas, tareas, trabajos, constancia, etc.) es importante y se nos ha olvidado que también fuera del aula todo lo que vale la pena requiere dedicación, esfuerzo y pasión. No hemos logrado hacer esa transferencia que pensaban nuestros maestros que sería automática, cuando saliéramos de la escuela aplicaríamos esas competencias a la vida diaria tanto en el área laboral como en la vida de pareja. ¿Y qué pasó? ¿Por qué no fue así? 

La idea que se les vende a los chicos es que con lo que aprendes en la escuela es suficiente, haces esfuerzo unos años para terminar una licenciatura o una maestría y ya todo será miel con hojuelas. Automáticamente tendrás un buen trabajo bien remunerado y una pareja que responderá a los cánones de Hollywood donde no se requiere hacer nada para ser feliz   más que amar al otro.  

Estas expectativas son las responsables de muchos divorcios y del desempleo actual. Las personas ahora de mediana edad que creyeron está historia no esperaban más que soltarse a vivir la felicidad sin hacer nada más, cuando esto no pasó la frustración llegó con mucha fuerza y el primer receptor de esa culpa fue la pareja, que no era esa persona prometida con la que todo iba a ser perfecto. 

Regresando a la realidad estar dispuesto a lograr esa estabilidad solamente depende de ti mismo y no del otro. Saber ser pareja se aprende y se perfecciona como cualquier cosa en la vida. Y tiene reglas para lograrlo que vas desentrañando en tu proceso de aprendizaje. 

He descubierto algunas que quiero compartir:

1) Las relaciones son de dos, cuando le cuentas a un tercero cercano lo que te duele con tu pareja se rompe está mística.  El asunto que no se arregla directamente con la persona y se cuenta para buscar aprobación y reforzar nuestra percepción, se convierte en un chisme que distorciona la posibilidad de solución. Esto aplica sobre todo con tu familia y con amigos cercanos a de la pareja.

2) La pareja requiere pequeños ajustes todo el tiempo, en una pareja discutir por lo profundo vale la pena, pelear por cotidianidades rompe la pareja. Tener conciencia que el otro no sabe lo que sientes en automático sin que se lo comuniques y por lo tanto tu tampoco sin escucharlo activamente.

3) Querer cambiar al otro lo lastima profundamente,se trata de una relación de iguales, un crecimiento en conjunto no una relación de terapeuta-paciente. La libertad de SER es un ingrediente básico.

4) La cuenta del banco al día, en el sentido estricto es decir cuidar tus cuentas y tus gastos, pero también en el sentido figurado ir limpiando las deudas emocionales e ir cobrando, de lo bueno haces un poco más y de lo malo te cobras haciendo algo que le duela un poco menos. 

5) Cuidar el lenguaje, el lenguaje moldea nuestra percepción del otro y su actuar en relación con nosostros. Esto explica porque alguien se comporta diferente con dos personas. Las etiquetas sólo sirven en el supermercado nunca con otras personas. Las palabras hirientes no tienen la función de hacer que el otro te trate mejor. 

6)  Ser consciente de que el otro es otro y fue criado en un contexto diferente e igual de válido al tuyo. El respeto a tu propio contexto y a su contexto es crucial, el honrar a tus padres sin juicio y por lo tanto a tus suegros, es el seguro de vida de un matrimonio. 

7) Ver a futuro, tener sueños en conjunto te lleva a dejar de discutir por el pasado y concebir que se quiere tener un futuro juntos. Este es el punto de estabilidad tan codiciado. Nunca mencionar, a partir de ahora la posibilidad de divorcio o separación, esto va cuarteando la confianza y la relación.

¡Para disrutar el presente se requiere la seguridad de un futuro juntos !

Les deseo un feliz matrimonio. 

Ser niño

Los niños son el futuro, puede ser una frase muy trillada o poco comprendida, ahora me doy cuenta que significa: donde hay un niño existe la posibilidad de que todo continue…

 Cuando miramos a los niños y hacemos todo para ellos la vida cobra una dimensión diferente, nuestros asuntos tienen una salida clara, la bendición de mirarlos nos cambia y nuestro corazón comprende en ese instante nuestra misión sobre la tierra. 

Como padres necesitamos cuidar esa etapa maravillosa de nuestros hijos, madurar significa resolver lo propio para estar disponible para la siguiente generación.

Como maestros tenemos la maravillosa oportunidad de redescubrir la ciencia, la lengua, los números, las artes entre otras cosas a través de su mirada curiosa y  fresca. 

Las familias tienen futuro cuando llega un nuevo miembro, la empresa familiar tiene futuro si la tercera generación es vista, se asume la importancia de esos niños desde pequeños, el país tiene futuro si los niños son cuidados como el tesoro más grande de una sociedad. 

¡Felicidades a nuestros niños!